La casa perfecta

Escritora: Roberta Antonioni
Ilustradora: Benedetta Sala
Materia: Infantil y juvenil, Lengua y literatura
ISBN: 9788446056638
Páginas: 32
Ancho: 23 cm
Alto: 27,5 cm
Edición: 1
Formato: Cartoné

Reseña

La felicidad no proviene de cambiar continuamente lo que nos rodea, sino de aprender a valorar lo que ya tenemos

Una casa muy estrecha, una casa muy alta,

una casa muy grande y una casa muy pequeña.

¿Cuál será la casa perfecta?

A través de personajes entrañables y situaciones divertidas, el libro enseña a los niños que la perfección no está en las cosas, sino en cómo las percibimos y en la capacidad de hacerlas nuestras.


Roberta Antonioni es una autora apasionada por la preservación del patrimonio histórico y cultural. Reside junto al mar, un entorno que sin duda inspira su trabajo y su creatividad. Estudió en Bolonia, y su carrera la ha llevado a un mundo donde los libros, los archivos, las flores y los niños se entrelazan. Su dedicación a proteger el legado cultural refleja su profundo compromiso con la historia y la cultura.
Roberta es una observadora incansable y una escritora curiosa, siempre en busca de respuestas a las preguntas que surgen de su constante observación del mundo que la rodea. Su trabajo, que abarca desde la literatura hasta la preservación cultural, es una manifestación de su amor por el conocimiento y su deseo de compartirlo con las futuras generaciones.
Ganó el Premio Rodari en 2022 en la sección del libro ilustrado.

Benedetta Sala es una ilustradora/diseñadora que vive en la provincia de Como. Después de licenciarse en Diseño de Comunicación en el Politécnico de Milán, trabajó en Suiza como directora de arte. En 2016 asistió al Máster de Ars in Fabula en ilustración editorial y luego comenzó a colaborar con varios editores, entre ellos ZOOlibri, Feltrinelli, Mondadori, Marameo. En 2022, junto a Roberta Antonioni, autora del texto, el premio Rodari por el álbum La casa perfecta. Le encanta dibujar animales, ilustrar historias con un toque irónico y una receta de carne que nunca sabría cocinar.