Narrativa

El último hombre

Autor: Mary Shelley
Editorial: EDICIONES AKAL
Materia: Narrativa
ISBN: 9788446048565
Páginas: 576

Reseña

Reconocida como la mejor novela de Mary Shelly tras su popular “Frankenstein”

El último hombre da título a esta novela distópica publicada por Mary Shelley en 1826, en la que retrata una sociedad futura del siglo XXI que ha sido arrasada por una terrible plaga. El narrador, Lionel Verney, único superviviente de la enfermedad, recuerda los años finales de la existencia de la raza humana, cuyo fin profético había sido ya revelado en unas hojas incompletas halladas en la Cueva de la Sibila. Verney es quien con su narración de los acontecimientos deja testimonio del cumplimiento de la profecía y describe el desarrollo de los funestos sucesos que condujeron al triste destino de la humanidad. El relato, que destila pesimismo y dureza, se ha interpretado como el lamento de Mary Shelley por la pérdida de sus seres queridos –sus hijos que nunca llegaron a la madurez, su marido Percy Shelley y su amigo y apoyo en la viudedad, Lord Byron–, así como el profundo cuestionamiento de los ideales revolucionarios y románticos de la autora. La obra fue acogida tras su publicación con grandes críticas y, al contrario de lo que sucedió con su Frankenstein o el moderno Prometeo, tuvo que esperar a la segunda mitad del siglo XX para recibir el reconocimiento literario que merecía.


Mary Wollstonecraft Shelley (1797-1851) fue una escritora británica, hija del político y escritor William Godwin y de la filósofa feminista Mary Wollstonecraft. En 1814 inició una relación con el filósofo y poeta Percy Bysse Shelley, que ya estaba casado, por lo cual no pudieron contraer matrimonio hasta 1816, cuando falleció su primera esposa. El verano de ese año, cuando disfrutaban de una estancia en Villa Diodati, en Ginebra, con su hermanastra Claire Clairmont, la pareja de esta, Lord Byron, y el médico y escritor John William Polidori, Mary concibió la historia de Frankenstein (1818), que le daría fama mundial. Murió a la temprana edad de 53 años.