El príncipe

Autor: Nicolás Maquiavelo
Editorial: Página Indómita
Materia: Política
ISBN: 9788412384727
Formato: Rústica con solapas / 13 x 21 cm
Páginas: 288

Reseña

Prólogo de Isaiah Berlin

Ofrecemos aquí al lector, en una nueva traducción, la obra magna de Maquiavelo, introducida por el célebre y extenso ensayo que Isaiah Berlin dedicó a quien es considerado uno de los padres de la moderna ciencia política.

Hay algo peculiarmente perturbador en lo que Maquiavelo dijo o insinuó, algo que ha causado un profundo y duradero desasosiego. Desde que, hace más de 500 años, el antiguo funcionario y diplomático de la República de Florencia redactase El príncipe cuando había sido condenado al ostracismo debido al retorno al poder de los Médici, cientos de escritores y soberanos, historiadores y filósofos, teóricos políticos y estrategas han interrogado al pensador florentino, y se nos han ofrecido muy diversas interpretaciones de sus opiniones políticas, pero lo cierto es que su obra constituye todavía hoy un enigma y continúa desafiando incluso a los más avezados intérpretes. ¿Qué hay en la visión de Maquiavelo que la hace tan perturbadora?, ¿de qué se trata?, ¿qué es lo que ha hecho que el autor haya conocido generalmente el destino póstumo de un autor maldito, objeto de reprobación moral? ¿Es El príncipe un manual para tiranos, o más bien ofrece lecciones de libertad para los pueblos al describir con espíritu científico el funcionamiento del poder? ¿Oficia realmente el divorcio entre la política y la moral? ¿Estamos en verdad ante un terco partidario del realismo, o un cínico, o un esteta, o un pragmatista político? Ofrecemos aquí al lector una nueva traducción de este clásico del pensamiento político, introducido por el célebre y extenso ensayo de Isaiah Berlin «La originalidad de Maquiavelo», en el que el pensador liberal intenta arrojar luz sobre la cuestión.


Nicolás Maquiavelo (Florencia, 1469-1527), escritor, filósofo político, funcionario y diplomático, es considerado uno de los padres de la moderna ciencia política y una de las figuras más destacadas del Renacimiento italiano.
En 1498, cuatro años después de que los Médici sean expulsados de Florencia y se restablezca la antigua constitución republicana, es elegido secretario de la Segunda Cancillería de la República y, más tarde, secretario de los Diez de la Guerra, institución encargada de los asuntos militares de Florencia. En los años siguientes, es enviado en diversas misiones diplomáticas, ante Luis XII de Francia, César Borgia, el papa Julio II y el emperador Maximiliano I, entre otros. Es destituido en 1512, después de que la República de Florencia capitule ante las tropas españolas y los Médici recuperen el poder. Un año después es juzgado por conspiración y encarcelado. Tras ser liberado gracias a la mediación del papa León X, se retira a su pequeña propiedad en San Casciano in Val di Pesa, a unos quince kilómetros de Florencia, donde desarrollará una intensa actividad literaria.
Entre sus obras destacan Discursos sobre la primera década de Tito Livio (1512-1517), El príncipe (1513), la pieza teatral La mandrágora (1518), El arte de la guerra (1519-1520) e Historia de Florencia (1520-1525).