Narrativa

Cosmos

Autor: Witold Gombrowicz
Editorial: El Cuenco de Plata
ISBN: 9789873743351

Reseña

Trazo dos puntos de partida, dos anomalías muy distantes una de otra: a) un gorrión colgado; b) la asociación entre la boca de Katasia y la boca de Lena.
Estos dos problemas exigen un sentido. Uno penetra en el otro tendiendo hacia la totalidad. De este modo co­mienza un proceso de suposiciones, de asociaciones, de in­vestigaciones, algo que va a crearse, pero se trata de un embrión más bien monstruoso, un aborto… y este rebus oscuro, incomprensible, exigirá una solución… buscar una Idea que explique, que imponga un orden…
Diario, 1963


Witold Gombrowicz (Małoszyce, 4 de agosto de 1904 – Vence, 24 de julio de 1969) fue un novelista y dramaturgo polaco, nominado en vida al Premio Nobel de Literatura en cuatro ocasiones consecutivas (1966—1969). Vivió durante 24 años en Argentina, a la que consideraba como su segunda patria. Witold Gombrowicz nació en el seno de una familia acomodada perteneciente a la nobleza polaca. Estudió Derecho en la Universidad de Varsovia desde 1926 hasta 1932. Por esta época, paralelamente, comienza a frecuentar los circuitos culturales de la ciudad, como los cafés Zodiak y Ziemiańska junto a otros jóvenes escritores e intelectuales. En 1933, Gombrowicz publica algunas historias cortas reunidas bajo el título de Memorias del período de la inmadurez obteniendo pobres críticas (Este libro será posteriormente reeditado, con el añadido de tres cuentos más, con el nuevo título de Bacacay o Bakakaï). Su primer éxito llega en 1937 con la novela Ferdydurke, que ganó notoriedad a raíz de la virulenta crítica dirigida a la parte nacionalista de la sociedad de Varsovia. Algunos días antes del estallido de la II Guerra Mundial viaja, invitado con una embajada de escritores polacos, a la Argentina. Durante el viaje, Alemania invade repentinamente Polonia y ante los acontecimientos que se producían en Europa, Gombrowicz decide permanecer en Buenos Aires, donde vivirá, al comienzo, en condiciones de extrema pobreza. Por mediación de varios conocidos de su misma nacionalidad, acaba por obtener un trabajo en la sucursal argentina del Banco Polaco (es en las horas muertas en este puesto de trabajo donde, ocultándose de su jefe y compañeros, escribirá Transatlántico, como él mismo explica en el prólogo a la novela).