La corrupción del lenguaje

Autor: George Orwell
Editorial: Página Indómita
Materia: Ensayo
ISBN: 9788412648966
Formato: rústica con solapas / 13 x 21 cm
Páginas: 128

Reseña

«El lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras suenen veraces, […] y para dar una apariencia de solidez al puro humo.»
«Si el Líder dice que este o aquel hecho “jamás ha tenido lugar”, entonces jamás ha tenido lugar. Si dice que dos y dos son cinco, entonces dos y dos son cinco.»
En su obra ensayística y narrativa, George Orwell abordó en diversos momentos el estrecho vínculo existente entre la degradación del lenguaje, por un lado, y, por otro, la propaganda, la mentira y la manipulación política, que hallan su máxima expresión en los regímenes autoritarios y totalitarios.
Siguiendo ese hilo conductor, reunimos en este volumen los principales textos del autor sobre la materia, entre los que destacan «La política y la lengua inglesa» y el escrito sobre la neolengua publicado como apéndice de 1984.
Se trata de una antología que pone de relieve la gran lucidez y el carácter visionario de Orwell, quien resulta imprescindible para comprender nuestro tiempo.
«Él, a través de su compromiso con el lenguaje como compañero de la verdad, nos mostró que las “opiniones” en realidad no cuentan; que lo importante no es lo que se piensa, sino cómo se piensa; y que la política tiene una trascendencia relativa, mientras que los principios logran perdurar, al igual que lo hacen los pocos individuos irreductibles que se mantienen fieles a ellos.» Christopher Hitchens, Por qué es importante Orwell

Eric Arthur Blair (Motihari, India, 1903 – Londres, 1950), conocido como George Orwell, fue un novelista, periodista, ensayista y crítico literario inglés que adquirió renombre por su crítica social, su defensa del socialismo democrático y su oposición al totalitarismo.
Hijo de un funcionario colonial británico en la India, se educó en Inglaterra, adonde su familia había regresado en torno a 1911. Tras dejar Eton, se unió a la Policía Imperial en Birmania, entonces colonia británica, pero después de una estancia en Inglaterra renunció a su puesto en 1928 y pasó una temporada en el East End de Londres y en París, sobreviviendo a base de trabajos mal pagados. En 1934 publicó su primera novela, Los días de Birmania, que le valió cierto reconocimiento literario. Dos años más tarde, en 1936, viajó al norte de Inglaterra para escribir sobre la pobreza de los mineros desempleados y, a finales de año, cruzó la frontera española para unirse a las milicias republicanas y luchar en la guerra civil. Tras ser herido en Teruel, se vio obligado a huir de Barcelona cuando los comunistas respaldados por la Unión Soviética intentaron eliminar a los disidentes socialistas revolucionarios, experiencia que lo convirtió en un antiestalinista de por vida. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, fue rechazado para el servicio militar, de modo que se encargó del Servicio Indio de la BBC, puesto que dejó en 1943 para ser editor literario de Tribune. En los siguientes años se convirtió en un periodista prolífico y escribió sus libros más célebres.
Entre sus obras destacan Sin blanca en París y Londres (1933), Los días de Birmania (1934), La hija del clérigo (1935), Que no muera la aspidistra (1936), El camino a Wigan Pier (1937), Subir a por aire (1939), Homenaje a Cataluña (1938), Rebelión en la granja (1945) y 1984 (1949).